jueves, 23 de enero de 2014

Literatura renacentista

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Los poetas toscanos. por Giorgio Vasari. 1544

Ante las nuevas condiciones políticas, sociales y económicas que se desarrollaron en los siglos XV y XVI, surgirán también nuevos ideales y preocupaciones literarias, constituyendo una coyuntura propicia para la aparición de nuevos géneros, de nuevas formas literarias, de nuevas tendencias poéticas, potenciadas y divulgadas gracias a un vehículo tan poderoso como la imprenta. Esos nuevos ideales expresaban los cambios de un mundo optimista, seguro de sí mismo.
Si ha de establecerse una cronología, es decir, unos preliminares del Renacimiento literario, podríamos afirmar que este proceso se gestó en Italia en torno al siglo XIV, mucho antes que en el resto del Continente europeo. Y en esos preliminares cabe situar a los precursores de los escritores de la plenitud renacentista del siglo XVI, esto es, Dante Alighieri, Francesco Petrarca y Giovanni Boccaccio.
Dante Alighieri (1265-1321) empezó por ser el poeta más representativo del "dolce stil nuovo", denominación creada por él mismo para definir una corriente lírica que agrupaba a otros poetas de la segunda mitad del siglo XIII (G. Guinizzelli y G. Cavalcanti) y a él mismo y que se caracterizaba por la dulzura del fraseo y de la expresión y por una apuesta por el enriquecimiento técnico y temático. Igualmente, aunque heredado de los trovadores medievales, el amor es lo nuevo. Para Dante, el amor es nuevo en cuanto renovador, como introductor de una vida nueva. Y además lo es como símbolo y distintivo de la nueva clase social dominante, que manifiesta su nobleza no en su sangre sino en su manera de amar. Al mismo tiempo, el amor es percibido por los poetas del "dolce stil nuovo" y por Dante en su "Vita Nuova" como representación de lo divino, de lo más alto, como encarnación de todo lo ideal y espiritual, por encima del mundo de los amores humanos. La "donna", la mujer amada, Beatrice, aparece entre la gente rodeada de alabanzas, celestialmente pura y bienaventurada, en una esfera de trascendencia tal que cumple una función de centro de cielo equiparable a los ángeles.
La vida literaria de Dante no termina en la lírica, se extiende también por temáticas e intenciones radicalmente distintas. A la dolorosa conciencia del desorden y de la injusticia tomada durante su exilio político obedece la redacción del "Convivio" (1304-1307), escrito en italiano, como protesta contra el materialismo y la corrupción del poder pontificio y, en el plano personal, como fruto de su inquietud ética, como exposición de sus propias ideas. Su tratado "De Monarchia", de clara oposición a los poderes temporales del Papado y proclive a la superioridad del Imperio sobre aquél, profundiza en un problema teórico, la secularización de la vida política, que no se resolvería tan tempranamente, aunque terminaría por constituir una de las grandes controversias de los comienzos de la Modernidad. Antes del destierro parece que Dante comenzó la "Divina Comedia", un enorme poema teológico, de presupuestos bíblicos, que incorpora en su desarrollo y en sus protagonistas a la Antigüedad clásica. Precisamente esto hizo de él, como ya ocurriera con Giotto o con Brunelleschi, un auténtico rescatador de esa época olvidada, el motor de arranque del Renacimiento. El tema de la obra es un recorrido del poeta por el Infierno, el Paraíso y el Purgatorio en torno narrativo, persuasivo y doctrinario; sin embargo, fue su carácter y su simbolismo alegórico como movimiento poético lo que determinó en gran medida toda la literatura posterior del Renacimiento.
El siglo XIV contempló la consolidación y la maduración de la literatura italiana prerrenacentista, estableciéndose las bases de desarrollo de una verdadera literatura nacional. A partir de ese momento, dentro de la literatura la primacía le corresponderá a la filología, al amor al texto y a la letra, a la afición a los libros. Eso constituirá, más tarde, un elemento caracterizador del Humanismo del que Francesco Petrarca (1304-1374) ha sido considerado fundador. Hijo de notario güelfo exiliado de Florencia, empezó su vida intelectual al servicio del cardenal Colonna, después de haber cursado estudios jurídicos en Montpellier y Bolonia, desempeñando ocasionalmente algunas misiones diplomáticas. Pero como tarea primordial Petrarca se propuso el estudio filológico y literario de la Antigüedad clásica. Sabemos que en 1325 obtuvo cuatro grandes manuscritos: los poemas de Virgilio, las "Etimologías" de san Isidoro, la "Ciudad de Dios" de san Agustín y las "Epístolas" de san Pablo. Y por esas fechas reconstruyó la versión auténtica e hizo una edición crítica de "Ab urbe condita" de Tito Livio, basándose en diversos códices. Asimila el clasicismo con tal perfección que incluso llega a superar a muchos de sus continuadores directos, comprendiendo el mundo antiguo no a la manera medieval, considerándolo como mera fuente a la que hay que acudir para aspectos determinados de la producción literaria, sino restaurándolo, como transmisor al presente de los eternos valores del pasado clásico.
En su diálogo "De secreto conflictu curarum mearum" conversa con san Agustín, su figura predilecta, el último escritor del Imperio romano. A través del diálogo Petrarca reconoce su hastío general, pues le disgusta su época y habría sido su deseo haber nacido en otro tiempo, en la Antigüedad, pues le molestan los bárbaros modernos, sus contemporáneos. Por lo demás, durante el diálogo, san Agustín le reprocha al humanista su amor a la belleza y a la gloria, su afán clásico de ganar la inmortalidad por la fama poética y su enamoramiento de la "donna" (Laura) de sus rimas, por más que Petrarca declarase en su "Canzoniere" que lo que pretendía escribiendo no era adquirir fama, sino desahogar el corazón. Pero Petrarca acepta la vida tal como es, como conflicto, como imperfección, al mismo tiempo que conserva su "docta religio", es decir, su idea de que la piedad devota de un hombre de letras será siempre superior a la de un ignorante, lo que moralmente le consuela.
Con todo, la obra que hace de Petrarca el punto de arranque de la poesía europea desde el siglo XVI es su "Canzoniere". En ella está el canon poético renacentista. El cancionero petrarquesco fue compuesto a partir de 1330 y hasta la muerte del poeta y consta de más de 300 composiciones, la mayoría de las cuales tienen como tema su amor por Laura. Aunque la relación con los poetas del "dolce stil nuovo" y con Dante es obvia, Laura ya no es la donna angelical, sino una mujer, poco idealizada, y Petrarca no es otro que un hombre enamorado y desesperanzado por la imposibilidad de tener a la amada.
La producción literaria de Giovanni Boccaccio (1313-1375) responde ya a la demanda y a la satisfacción de una ideología burguesa triunfante y, en consecuencia, plenamente moderna y renacentista. A pesar de ser hijo de mercader se entregó desde joven a la lectura de Apuleyo y Tito Livio. Hacia 1333 escribe sus "Rimas" bajo la influencia del "dolce stíl nuovo" y de poco tiempo después es el poema "Filostrato", que formalmente constituye lo que será el poema de sólida estructura métrica en octavas reales más utilizado durante el Renacimiento maduro y en el Barroco. Temáticamente Boccaccio mezcla motivos clásicos con su inclinación hacia la tradición medieval de leyendas feudales, como se aprecia también en su poema "Teseide", usando una leyenda tebana y ambientándola en una atmósfera propia de libros de caballerías. Hacia 1340 desarrolla en Florencia su carrera de humanista diplomático y allí inicia lo que será un género típico del Renacimiento, la novela pastoril, en prosa y con introducción abundante de versos, un género de evasión para lectores cortesanos.
La experiencia con formas y géneros nuevos que caracteriza a Boccaccio confluirá necesariamente en el "Decamerón". Escritos entre el refinamiento clásico y la funcionalidad narrativa, los cien cuentos que lo componen tienen una temática de indecencia y burla, pero también hay en ellos motivos legendarios, exóticos y románticos. Mediante la sátira nos presenta a la sociedad florentina de su época, en la cual los valores burgueses, la astucia y la agudeza, han triunfado. Tal huella dejó el "Decamerón" en la narrativa coetánea y posterior que la narrativa del Quattrocento sigue el modelo fijado por Boccaccio, sin grandes pretensiones estilísticas y con temáticas idénticas (frailes fornicadores y lascivos, caballeros apasionados), aunque el tono desvergonzado y excesivamente coloquial evitan claridad en el desarrollo de la acción. De tales características son los cuentos de Gentili Sermini o de Sabbadino degli Arienti (las Porretane). Igualmente, el inglés Chaucer escribe pocos años después de Boccaccio los "Cuentos de Canterbury" con técnicas narrativas y temáticas semejantes. Conseguida la difusión y el éxito de su obra, Boccaccio es nombrado embajador en Aviñón y, siguiendo la estela de Petrarca, a quien había conocido poco tiempo antes, escribe otro "Buccolicon carmen" y una serie de obras en latín que tendrán una gran acogida entre los humanistas literatos del siglo XV. Precisamente en su tratado "De genealogiis deorum gentilium" aparece un concepto de teoría literaria que servirá como programa de valores literarios común para todos los escritores del Renacimiento. En pocas líneas sentencia Boccaccio qué es la poesía: inspiración o fervor del alma de inventar exquisitamente y de decir o escribir lo inventado, imaginar peregrinas e inauditas invenciones, componerlas una vez meditadas con un cierto orden, adornar la composición con un contexto inusitado de palabras y frases y recubrir la verdad con un velo ficticio y apropiado. Tales ideas constituirán auténticos axiomas literarios durante el XVI.
En efecto, el Cinquecento constituye la cumbre de la literatura italiana y por extensión de la europea. Literariamente, la primera mitad del siglo XVI contempla el triunfo del "Orlando furioso" de Ariosto, el establecimiento de un modelo teórico del poder político, pero sobre bases reales, con "De Principatibus" de Maquiavelo, y la adopción del canon del hombre de corte con "El Cortesano" de Castiglione. En los años treinta la expansión literaria deja paso a un proceso de disminución vital que se manifiesta en el creciente uso de la preceptiva y la adopción de la poética de Aristóteles como reglamento de circulación literaria. La conciencia de inseguridad en los que escriben les obliga a un repliegue y a una llamada al racionalismo como instrumento para ordenar la literatura. El término "Academia", que había significado debate y contraste de ideas, toma a partir de esos años un sentido contrario, de limitación y de reglamentación. Se impone, por lo demás, un criterio lingüístico a los escritores, un modelo ideal de toscano abstracto y petrrarquizante, que evita los coloquialismos como vulgares y exige los usos cortesanos en el estilo. Como ejemplo de todo ello, recuérdese que en esos decenios se hizo obligatorio en la composición dramática o teatral la adopción de las tres unidades aristotélicas de acción, lugar y tiempo, lo que no constituye más que una prueba de las incertidumbres entre los lideratos italianos.
Sin embargo, eso no es óbice para la creación de un nuevo teatro, plenamente renacentista y moderno. Siendo como es el teatro lenguaje en acción y espectáculo sobre un escenario, la novedad que presenta este género en el siglo XVI afectó al público y al modo de ofrecerse el espectáculo. El teatro renacentista es un género para ser representado ante minorías cultas y cortesanas. En segundo lugar, el teatro renacentista pretende y cree ser una resurrección del teatro clásico, de la Antigüedad. Su idea de la tragedia no es la griega, concebida para ser representada como una fiesta ante el pueblo, sino la romana, pensada como una obra de salón y cuya escenografía debió ser muy complicada. Este nuevo teatro es deudor de la comedia latina de Plauto y Terencio, es decir, es una comedia de enredo, llena de color, con personajes convencionales. Y por lo que respecta al contenido y a la estructura de las obras, a diferencia del teatro medieval que alternaba breves piezas cómicas con largos ciclos edificantes y moralizadoras, en el siglo XVI se busca la acción unitaria en cinco actos, sin entreactos, en dos o tres horas y sin que los personajes que no participasen realmente en la escena se mantuvieran en ella. Finalmente, es un teatro que busca la verosimilitud en el espacio y en el tiempo, aunque tienda a ajustarse a las normas de las tres unidades presuntamente aristotélicas.



En: 
Literatura renacentista

Carta de Boscán a la Duquesa de Soma

En esta España siempre dual y encarnizada en sus diferencias, tuvo lugar un debate poético en pleno s. XVI: el que enfrentó a los poetas tradicionalistas con los innovadores, partidarios éstos de adoptar y adaptar los temas (el amor petrarquista, la naturaleza, etc.) y metros (el verso endecasílabo, el terceto, el soneto, etc.) que la incomparable brillantez del Renacimiento italiano nos traía. El  poeta Juan Boscán, paseando un día de 1526 por los jardines del Generalife, tuvo una histórica entrevista con Andrea Navaggero, embajador de Venecia en la corte granadina del Emperador Carlos V.
El italiano invitó al poeta a experimentar las nuevas formas de poesía italianizante. Se considera el momento fundacional de la lírica renacentista española, que hallaría en Garcilaso de la Vega una de las máximas cumbres de nuestra literatura.
El propio Boscán lo contaba en una carta a la Duquesa de Soma, que Menéndez Pelayo califica de manifiesto de escuela. El texto (con ligeras adaptaciones ortográficas al castellano actual) dice así:
“Estando un día en Granada con el Navagero, tratando con él en cosas genio y de letras y especialmente en las variedades de muchas lenguas, me dijo por qué no probaba en lengua castellana sonetos y otras artes de trovas usadas por los buenos autores de Italia, y no solamente me lo dijo así livianamente, mas aún me rogó que lo hiciese. Partíme pocos días después para mi casa, y con la largueza y soledad del camino, discurriendo por diversas cosas, fui a dar muchas veces en lo que el Navagero me había dicho. Y así comencé a tentar este género de verso, en el cual al principio hallé alguna dificultad por ser muy artificioso y tener muchas particularidades distintas del nuestro. Pero después, pareciéndome quizá con el amor de las cosas propias que esto comenzaba a sucederme bien, fui paso a paso metiéndome con calor en ello. Mas esto no bastara a hacerme pasar muy adelante, si Garcilaso con juicio, el cual no solamente en mi opinión, mas en la de todo el mundo, ha sido tenido por regla cierta, no me confirmara en esta mi demanda. Y alabándome muchas veces este mi propósito y acabándomele de aprobar con su ejemplo, porque quiso él también llevar este camino, al cabo me hizo ocupar mis ratos ociosos en esto más fundadamente” (ALBORG, Juan Luis, “Historia de la Literatura Española”, Vol. 1, Editorial Gredos, Madrid, 1972).

 

GENERALIFE Carta de Boscán a la Duquesa de Soma

En los jardines altos del Generalife, muy cerca del legendario Ciprés de la Sultana, en el sitio donde tuvo lugar la conversación entre Boscán y Navaggero, existe una placa que recoge tan singular acontecimiento. Casi cinco siglos después, en Granada sigue abierto otro debate entre dos tendencias poéticas surgidas en nuestra ciudad: ¿poesía de la experiencia (Javier Egea, Álvaro Salvador, García Montero…) o de la diferencia (Enrique Morón, Fernando de Villena, José Lupiáñez, Antonio Enrique…)?
Resulta curioso que, en los tiempos más convulsos y críticos, la poesía siga generando tan apasionados debates.


(José Luis Garzón Cardenete y Alberto Granados Palacios)



En: http://granadablogs.com/granadarecuerdasuscosas/tag/carta-de-boscan-a-la-duquesa-de-soma/




jueves, 2 de enero de 2014

Petrarquismo




El petrarquismo fue una poderosa corriente de inspiración lírica que se esparció por toda Europa con el Renacimiento sucediendo como fuente de inspiración en la lírica al amor cortés de los trovadores provenzales. A esta lírica se superpone una nueva filosofía amatoria influida por el platonismo. Su influjo se extendió hasta comienzos del siglo XVIII y solamente escaparon de él poetas como William Shakespeare, que creó un cancionero dedicado a un hombre.

Fundamentalmente los poetas del Petrarquismo se dedican a cultivar el soneto amoroso y a reunirlo en colecciones estructuradas como cancioneros petrarquistas, en forma de serie de poemas que documentan la historia sentimental de su amor por la dama en evolución desde lo sensual a lo espiritual por influjo de las teorías amorosas del platonismo, que considera el amor como algo abstracto.
La influencia del Petrarca incluye tanto aspectos formales como temáticos. En los temas destaca el culto a la belleza, el protagonismo de la naturaleza (bucolismo) y del amor, de la mano del cual está la mujer como eje en torno al que gira la filosofía del amor petrarquista, a la manera del amor cortés.
Formalmente, el petrarquismo introduce en la literatura en español el soneto, que será la forma más usada en los siglos de oro (XVI y XVII), así como el endecasílabo como verso.


En Italia el petrarquismo tuvo buenos continuadores como Pietro Bembo, Jacopo Sannazaro y Michelangelo Buonarroti, y ya de forma paródica Francesco Berni; en Portugal fueron poetas petrarquistas Luis de Camoens y Sa de Miranda; en España introdujeron el petrarquismo Garcilaso de la Vega y Juan Boscán, y lo siguieron Gutierre de Cetina, Hernando de Acuña y otros muchos en la primera mitad del siglo XVI y Fernando de Herrera y algunos otros en la segunda mitad, de forma más manierista; Lope de Vega y Francisco de Quevedo en el siglo XVII, a veces con rasgos paródicos que son patentes por ejemplo en Baltasar del Alcázar. En Francia lo implantó el movimiento poético conocido como La Pléyade, cuya figura más importante es Pierre Ronsard, destacando su obra Amores y los bellos Sonetos para Helena; en Inglaterra lo naturalizaron Thomas Wyatt y Henry Howard y lo continuó Philip Sidney.

El petrarquismo entró poco a poco en el seno del manierismo y llegó a convertirse en algo artificial, científico y frío, de forma que en el siglo XVII, ya barroco, empezó a usarse el mecanismo de la parodia creándose numerosos cancioneros burlescos. Se aplebeyó groseramente su idealismo platónico con el materialismo y la referencia al detalle marginal o costumbrista. Empezaron en este estilo, en Italia, Francesco Berni; en España, Baltasar del Alcázar y Luis de Góngora. Lope de Vega compuso también un cancionero petrarquista burlesco y humorístico, las Rimas humanas y divinas de Tomé Burguillos. Francisco de Quevedo, autor de otro cancionero petrarquista en torno a Lisi, ensaya ocasionalmente también la parodia petrarquista en poemas sueltos. Sin embargo, los temas y el tono de este tipo de poesía renacen una y otra vez, de forma que su huella siempre está presente en mayor o menor medida en la lírica occidental.


LOS TRIUNFOS DE PETRARCA



jueves, 21 de noviembre de 2013

Diferencias entre el Tenorio de Tirso y el de Zorrilla


ACTO
ESPACIO
TIEMPO
P
A
R
T
E
1º ACTO
La acción comienza en la taberna de Buttarelli, aunque antes don Juan ha estado en la calle.
No es tiempo real.
Son las ocho menos cuarto de la tarde.
Transcurre no mucho más de media hora, si no es imposible seguir el horario previsto por don Juan.
Calle próxima a la Taberna.
Son las ocho y cuarto aproximadamente.
No pasa demasiado tiempo, el necesario para arrestar a don Juan y don Luis.
2º ACTO
Exterior de la casa de doña Ana de Pantoja.
Pueden ser las ocho y media.
Si don Juan pretende estar a las nueve en el convento no transcurre más de media hora.

3º ACTO
Convento de la orden de Calatrava. Celda de doña Inés.
Son las nueve de la noche.
Debe transcurrir menos de una hora porque don Juan a las diez debe estar en casa de doña Ana de Pantoja.
4º ACTO
Quinta de don Juan Tenorio cerca de Sevilla y sobre el Guadalquivir.
Son las doce de la noche. Han transcurrido dos horas desde que don Juan estuvo en casa de doña Ana. Aquí transcurre una hora, hasta la una de la madrugada.
P
A
R
T
E
1º ACTO
Panteón de la familia Tenorio a las afueras de Sevilla. En el cementerio yacen don Diego Tenorio, don Gonzalo de Ulloa, don Luis de Mejía y doña Inés.
Han transcurrido cinco años desde que don Juan escapó de su casa. Se da a entender que son las ocho de la tarde más o menos. No se dan referencias de cuánto tiempo transcurre.
2º ACTO
Aposento de don Juan Tenorio en Sevilla.
Es la hora de la cena, las nueve de la noche aproximadamente. No se dan referencias del tiempo que transcurre, pero puede ser media hora.
Exterior de la casa de don Juan en Sevilla.
La muerte de don Juan a manos de Centellas puede darse a las nueve y media aproximadamente.
3º ACTO
Panteón de la familia Tenorio
La salvación de don Juan, y su simultáneo entierro corporal se producen acto seguido de su muerte, ya que la acción de la segunda parte transcurre en una sola noche.
JORNADA
ESPACIO
TIEMPO
J
O
R
N
A
D
A
La acción comienza en Nápoles, en el palacio, en la habitación de la duquesa Isabela.
Estamos alrededor del año 1350.
La acción transcurre en parte de una noche.
Pueden ser las doce de la noche, aproximadamente.
Aposento del duque Octavio.
Al día siguiente por la mañana temprano, a las ocho, más o menos.
No transcurre demasiado tiempo a juzgar por la conversación que mantienen.
La acción se traslada a las costas de Tarragona, donde el barco en que viajaba don Juan ha naufragado.
No se dan referencias en cuanto al tiempo pero creo que es al atardecer, ya que los pescadores se encontraban pescando y don Juan hace planes para esa noche.
Dejan de lado a don Juan, y ahora la acción se sitúa en Sevilla, en el Palacio del Rey Alonso.
No se dan referencias en cuanto al tiempo. Transcurre muy poco tiempo, no mantienen una conversación demasiado extensa.
La acción vuelve a Tarragona, donde está don Juan, que entra en la cabaña con Tisbea.
Ya es de noche, puesto que los pescadores celebran una fiesta. No es demasiado tarde, alrededor de las diez de la noche.
J
O
R
N
A
D
A
Vuelve a Sevilla, donde ya se encuentra don Juan Tenorio. El escenario se sitúa en el Palacio del Rey.
Para empezar se supone que ha debido transcurrir tiempo para su traslado a Sevilla, por lo menos dos días, dadas las limitaciones de la época. Se da la referencia de que el Sol camina al ocaso, luego podemos deducir que la acción transcurre al atardecer.
La acción se traslada a la calle.
El Sol está apunto de caer. Se mantienen varias conversaciones, puede pasar media hora, aproximadamente.
Ahora se encuentran en una calle cercana a la de la Sierpe, donde vive doña Ana de Ulloa. Después, don Juan entra en su casa. La muerte de don Gonzalo es posible que se dé en la puerta de la casa.
Son aproximadamente las once de la noche, hora a la que doña Ana había quedado con el Marqués de la Mota.
“EL BURLADOR DE SEVILLA”
J
O
R
N
A
D
A
La acción vuelve a la calle anterior, donde se encuentra el Marqués de la Mota.
Deben ser cerca de las doce de la noche. Transcurre el tiempo necesario para que don Juan huya y apresen al Marqués de la Mota.
La jornada concluye en Dos Hermanas, donde se celebra una boda, en el tálamo.
Otra vez debe haber transcurrido algo de tiempo desde su marcha de Sevilla hasta la llegada a Dos Hermanas. Se da la referencia de que el Sol no hace mucho que ha salido, luego pueden ser las nueve de la mañana.
J
O
R
N
A
D
A
Al comenzar la tercera jornada la acción sigue en Dos Hermanas, aunque ahora ya no están en el tálamo, aunque no dice exactamente donde están.
La hora de cenar ha pasado, luego pueden ser las diez de la noche.
Ahora nos encontramos en los aposentos de Arminta, aunque la conversación entre don Juan y Catalinón se da fuera de ella.
Arminta advierte a don Juan que es muy tarde para estar en sus aposentos, luego pueden ser las once de la noche.
Volvemos a Tarragona donde se encuentran Tisbea e Isabela que van de camino a Sevilla.
Por las referencias que se dan parece ser de noche, aunque no estoy muy seguro.
La acción vuelve con don Juan, que ha vuelto a Sevilla, y se encuentra en la iglesia donde se encuentra el sepulcro de don Gonzalo de Ulloa.
No se dan referencias en cuanto al tiempo transcurrido desde que partió de Dos Hermanas.
Ha anochecido.
Se dirigen a la posada para cenar.
Son aproximadamente las nueve de la noche, y transcurre media hora más o menos.
Nos encontramos en el Palacio del Rey .
Podemos deducir que la acción transcurre al día siguiente por la tarde.
Don Juan y Catalinón se encuentran en la iglesia donde se encuentra el sepulcro de don Gonzalo de Ulloa.
Es la hora de cenar, sobre las nueve de la noche.
No pasa demasiado tiempo.
Por último la acción termina en el Alcázar, donde se celebran las bodas.
Esto se produce acto seguido de la muerte de don Juan.


Más información en:

http://emiliomontehernanz.blogspot.com.es/2011/11/comparativa-entre-don-juan-tenorio-y-el.html

sábado, 5 de octubre de 2013

Lecturas prescriptivas de Literatura castellana (criterios de evaluación PAU 2014-15)

LITERATURA CASTELLANA        PAU 2014

1. Antología de la poesía del Siglo de Oro.
Principales tipos de estrofas, composiciones y versos de la poesía italianizante: desde el  soneto  y  la  lira  a  la  silva. Los grandes tópicos y temas de la poesía áurea: el bucolismo, el platonismo, el carpe diem, el estoicismo de raíz horaciana (fray Luis de León). El simbolismo de la poesía  de San Juan de la Cruz. El llamado “culteranismo” y el conceptismo (Góngora frente a Lope y Quevedo). El resurgimiento de la poesía tradicional: romances, letrillas y otras composiciones de tipo tradicional.

2. Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha. 
Características de la locura de don Quijote. Principales diferencias entre la Primera y
la Segunda parte. Las tres salidas del protagonista. Carácter de Sancho Panza. Los
ideales quijotescos: justicia, libertad, sentido caballeresco. El  amor cortés y la
creación de la amada ideal. Función de cide Hamete Benengeli.

3. Lope de Vega, El caballero de Olmedo



4. José Zorrilla, Don Juan Tenorio.




5. Emilia Pardo Bazán, Los pazos de Ulloa




6. Eduardo Mendoza, La verdad sobre el caso Savolta.


lunes, 22 de abril de 2013

Estilos y formas poéticas del siglo XVII



A) Culteranismo y conceptismo

Ambos estilos parten de un intento común de superar las formas renacentistas aunque separan sus estilos y siguen caminos estilísticos distintos. El culteranismo sigue la vía de la forma poética, y el conceptismo se encamina hacia el juego semántico y de conceptos.

i. Culteranismo

El culteranismo, que en un principio se definía como una voz peyorativa en contra de la poesía de Góngora y sus seguidores, pretendía hacer creaciones poéticas minoritarias y selectivas, utilizando recursos lingüísticos variados:
  • Vocabulario: se manifestó una renovación del léxico poético mediante la introducción de numerosos latinismos, los cuales resultaban extraños en esa época incluso para muchos lectores cultos.
  • Sintaxis: se produjo una auténtica revolución, pues se pretendía una aproximación de la sintaxis castellana al orden de la frase latina. Se recurría por ejemplo a hipérbatos, transposiciones, y construcciones clásicas como los ablativos absolutos o los acusativos griegos.
  • Figuras y recursos estilísticos: Los procedimientos lingüísticos no fueron los únicos utilizados por el culteranismo en su intento de crear un nuevo lenguaje poético, sino que recurre también a otras figuras y recursos estilísticos. Así, la metáfora, tan utilizada durante el Renacimiento, es renovada extrayéndole posibilidades inexploradas; por ejemplo, estableciendo relaciones ocultas entre los objetos comparados (la comparación de los objetos es la base de la metáfora), pero en este caso no existe una identificación inmediata entre ellos.
  • Motivos: el culteranismo recurre también con insistencia a motivos que ya eran utilizados con profusión durante el Renacimiento, como son los de tipo mitológico. En este periodo tales referencias clásicas se amplían, constituyendo su alusión un recurso constante.
Todos estos recursos son utilizados por el culteranismo para alejar el lenguaje poético del de uso corriente, lo que implicaba darle conscientemente a esta poesía un carácter minoritario y selecto. Góngora y otros poetas culteranos enriquecieron la expresividad poética con estos recursos literarios, aunque otros poetas con menos habilidad los utilizaron para cubrir la falta de inspiración poética o la variedad temática, convirtiéndose en una moda poco agraciada.
Góngora fue el máximo exponente de la poesía culterana, y de hecho a esa orientación poética también se le denomina habitualmente "gongorismo". La influencia de este genio fue inmensa, ya desde los primeros poemas que compuso. Incluso sus oponentes y detractores más férreos, como Quevedo y Lope de Vega, no se libraron de utilizar algunas de las técnicas Gongorinas.

ii. Conceptismo

El conceptismo encaminó sus pasos hacia la modificación del contenido poético, o sea, la alteración del mensaje literario por diversos métodos. Partiendo del ingenio, se realizaba una progresión mental que se manifestaba en la agudeza y concluía en la expresión del concepto. Los conceptistas concebían que el juego de los conceptos constituía la creación poética y literaria en general.
La orientación conceptista conseguía sus objetivos mediante recursos como la deformación de la realidad de forma humorística, ejemplo de la caricatura o el absurdo; el uso de equívocos léxicos y dobles sentidos, ideas o frases, hipérboles, antítesis de palabras, símbolos y alegorías...; o también la utilización de figuras de construcción, como los zeugmas.

B) Poesía tradicional
Los poetas cultos del siglo XVII recurrieron de forma constante a la poesía popular, anónima, de la tradición castellana.
Así, los villancicos, letrillas y seguidillas, que constituían las formas de la lírica primitiva castellana, son retomados por los poetas del siglo XVII e incorporados a sus obras individuales. El teatro barroco asumió frecuentemente estos temas, personajes y formas poéticas, pero fuera del teatro también la obra de Góngora o Quevedo estaba compuesta por romances y letrillas, muchas veces de tipo satírico.
El carácter culto y minoritario de la poesía barroca es un hecho que parecía enfrentarse a la consideración dada al romance y su gran difusión. En todo el siglo XVII la orientación popular será importantísima. Los romances nuevos de los siglos XVI y XVII fueron primero difundidos con música, para más tarde editarse en pliegos sueltos y finalmente ser reunidos en obras conjuntas, como los 1600 del Romancero General. Otras obras del mismo tipo les seguirían, así como numerosas reediciones.

C) Poesía épica y poesía de circunstancias

En el siglo XVII se continúan los intentos de crear una épica española que se iniciara en el Renacimiento. La épica era el género que quizás consiguió mayor prestigio; escritores como Lope de Vega o Bernardo de Balbuena (1568-1627), éste último autor del poema Bernardo o la victoria de Roncesvalles, publicado en 1624, escribieron extensos poemas épicos a imitación de los grandes poemas italianos y latinos, de temas muy variados (burlescos, caballerescos, religiosos, contemporáneos...). No obstante, sería en la poesía lírica donde se conseguirían las mejores realizaciones poéticas del Siglo de Oro.
También la poesía llamada "de circunstancias", que constituía un género de menor inspiración, desarrolló una amplia actividad poética en este periodo. Numerosos poemas de este género fueron escritos para fiestas cortesanas y palaciegas, certámenes y justas poéticas, y otras variadas celebraciones, como nacimientos, laudatorias y de halago a nobles y reyes, aniversarios, etc. A pesar de que esta poesía no tenía por lo general un mínimo nivel como para considerarla dentro de la poética culta, en algunas escasas ocasiones podía alcanzar una calidad muy aceptable.



miércoles, 13 de febrero de 2013

CLASES DE ESTROFAS


CLASES DE ESTROFAS
  • 2 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
Pareado¿Qué más consuelo queréis
pues con la vida volvéis?
8a
8a
· Los versos pueden ser de arte mayor o menor.
· La rima puede ser consonante o asonante.
  • 3 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
TercetoNo será cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera
habitado de pardos ruiseñores.
11A
11-
11A
· Tres versos de arte mayor.
· Rima consonante.
  • 4 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
CuartetoDolores, costurera de mi casa,
añosa de mi casa, vieja amiga;
era tu corazón crujiente miga
de pan; eran tus ojos lenta brasa.
11A
11B
11B
11A
· Cuatro versos de arte mayor.
· Rima consonante.
RedondillaCaído se le ha un clavel
hoy a la aurora del seno:
¡qué glorioso que está el heno
porque ha caído sobre él!
8a
8b
8b
8a
· Cuatro versos de arte menor.
· Rima consonante.
ServentesioEra un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde...; el día,
no queriendo morir, con garra de oro
de los acantilados se prendía.
11A
11B
11A
11B
· Cuatro versos de arte mayor.
· Rima consonante.
CuartetaY todo un coro infantil
va cantando la lección:
mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón.
8a
8b
8a
8b
· Cuatro versos de arte menor.
· Rima consonante.
Cuaderna víaHabía en una tierra un hombre labrador
que usaba más la reja que no otra labor,
más amaba a la tierra que a su creador,
y era de todas formas hombre revolvedor.
14A
14A
14A
14A
· Cuatro versos alejandrinos.
· Rima consonante.
  • 5 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
QuintetoHundía el sol su disco refulgente
tras la llanura azul del mar tranquilo
dando sitio en la noche, qué imprudente
presta con sus tinieblas igualmente
al crimen manto y al dolor asilo.
11A
11B
11A
11A
11B
· Cinco versos de arte mayor.
· Rima consonante.
· No más de 2 versos seguidos con la misma rima.
· Ningún verso sin rima.
· No rimar entre sí los dos últimos.
QuintillaHe soñado historia y brillo
sombras, glorias y poder;
fui señor de horca y cuchillo
al amparo del castillo,
del castillo de Bellver.
8a
8b
8a
8a
8b
· Cinco versos de arte menor.
· Rima consonante.
· Esquema variable.
LiraBuscando mis amores
iré por esos montes y riberas,
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras
y pasaré los fuertes y fronteras.
7a
11B
7a
7b
11B
· Dos versos endecasílabos.
· Tres versos heptasílabos.
· Rima consonante.
  • 6 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
Pie quebradoRecuerde al alma dormida
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida
cómo se viene la muerte,
tan callando;
8a
8b
4c
8a
8b
4c
· Versos de arte menor.
· Rima consonante.
  • 8 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
Octava realCerca del Tajo en soledad amena,
de verdes sauces hay una espesura,
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta la altura
y así la teje arriba y encadena,
que el Sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido
alegrando la vista y el oído.
11A
11B
11A
11B
11A
11B
11C
11C
· Ocho versos de arte mayor.
· Rima consonante.
OctavillaVeinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones,
cien naciones
a mis pies.
4-
4a
4a
4b
4-
4c
4c
4b
· Ocho versos de arte menor.
· Rima consonante.
· Esquema variable.
  • 10 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
DécimaGuarneciendo de una ría
la entrada incierta y angosta,
sobre un peñón de la costa
que bate el mar noche y día,
se alza, gigante y sombría,
ancha torre secular
que un rey mandó edificar
a manera de atalaya
para defender la playa
contra las iras del mar.
8a
8b
8b
8a
8a
8c
8c
8d
8d
8c
· Versos de arte menor.
· Rima consonante.
  • 14 versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
SonetoHermosas ninfas, que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas;

Agora estéis labrando embellecidas,
o tejiendo las telas delicadas;
ahora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas;

dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando;

que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando
podréis allá despacio consolarme.
11A
11B
11B
11A

11A
11B
11B
11A

11C
11D
11C

11D
11C
11D
· Catorce versos de arte mayor.
· Dos cuartetos y dos tercetos.
· Rima consonante.
  • Número variable de versos.
NOMBREEJEMPLOESQUEMACARACTERÍSTICAS
Romance¡Quién hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el infante Arnaldos
la mañana de San Juan!
Andando a buscar la caza
para su falcón cebar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar;
las velas traía de seda
la jarcia de oro torzal,
áncoras tiene de plata
tablas de fino coral (...)
8-
8a
8-
8a
8-
8a
8-
8a
8-
8a
8-
8a
· Número indefinido de versos.
· Generalmente versos octosílabos.
· Rima asonante los pares..
· Versos impares libres.
SilvaLa soledad siguiendo,
rendido mi fortuna,
me voy por los caminos que se ofrecen,
por ellos esparciendo
mis quejas de una en una
al viento, que las lleva do parecen;
7a
7b
11C
7a
7b
11C
· Serie indefinida de versos.
· Versos endecasílabos y heptasílabos.
· Rima a gusto del poeta.

Ejercicios prácticos en: http://roble.pntic.mec.es/msanto1/lengua/estrofas.htm

martes, 29 de enero de 2013

Virgilio


virgilio

Virgilio


(Publio Virgilio 70 a.C.-, 19 a.C.) Poeta latino. Aunque hijo de padres modestos, Virgilio estudió retórica y lengua y filosofía griegas en Cremona, Milán, Roma y Nápoles.

Si bien no intervino de modo directo en la vida política, desde muy pronto Virgilio disfrutó del apoyo de mecenas y amigos, como Cayo Mecenas, el poeta Horacio e incluso Octavio, el futuro emperador Augusto, en parte propiciado por el éxito de su primera obra mayor, las Bucólicas, en las que desarrolla muchos temas de la tradición pastoril, tomados sobre todo de los Idilios de Teócrito, aunque introdujo numerosas alusiones a personajes y situaciones de su época.

Incitado por sus protectores, escribió las Geórgicas, en apoyo de la política imperial de relanzar la agricultura en Italia, en las cuales recrea la belleza de la vida campesina y sus distintos aspectos: labranza, ganadería y apicultura.
La vertiente pública de la poesía de Virgilio llegó a su cima cuando afrontó la tarea de escribir un ambicioso poema patriótico a imagen de las grandes epopeyas homéricas, la Eneida, que debía cantar las virtudes del pueblo romano y cimentar una mitología propia para la nación. Para ello escogió la conocida figura legendaria del héroe troyano Eneas. Durante otros doce años trabajó en la composición de esta su obra maestra, poema épico que incluye doce cantos.

Al principio, Eneas logra huir del desastre de Troya llevando sobre los hombros a su anciano padre, Anguises, y a su hijo Ascanio de la mano; reúne una flota y zarpa con los supervivientes troyanos rumbo a Tracia, Creta, Epiro y Sicilia, antes de abordar las costas de África. Luego relata los amores de la reina de Cartago, Dido, con Eneas, y el suicidio de ella tras la partida del héroe. Tras un interludio, la última parte narra la llegada de Eneas a Italia, y la guerra que sostiene con Turno, rey de los rútulos; la victoria le otorga la mano de Lavinia, princesa del Lacio. 


Las églogas virgilianas

Las primeras églogas fueron los Idilios (en griego, "poemitas" o "pequeños cantos") de Teócrito; luego los escribieron Mosco, Bión de Esmirna y otros autores bajo su influencia. El escritor latino Virgilio (siglo I a. C.) con sus Églogas (en griego, "selecciones") o Bucólicas añadió elementos autobiográficos, haciendo de cada pastor un personaje imaginario que encubría a un personaje real: Cayo Cilnio Mecenas, Augusto etc. Algunas de ellas llegaron a escenificarse en Roma. Otros autores latinos escribieron también églogas, como Nemesiano, Calpurnio Sículo o Ausonio.

Esta innovación pasó a la bucólica posterior, de forma que algunas veces los personajes de las églogas representaban personajes reales. A través de Giovanni Boccaccio y con el Renacimiento y la Arcadia de Jacopo Sannazaro el género se volvió a recuperar mezclándose las composiciones en verso en un marco narrativo en prosa, y se difundió por todo el mundo occidental, bien en verso, bien como églogas intercaladas en una novela pastoril cualquiera. En la literatura castellana, escribieron églogas Juan del Encina,  Garcilaso de la Vega, Juan Boscán, o Lope de Vega.

Horacio




Quinto Horacio Flaco (65 a. C.8 a. C.), fue el principal poeta lírico y satírico en lengua latina.

Fue un poeta reflexivo, que expresa aquello que desea con una perfección casi absoluta. Los principales temas que trata en su poesía son el elogio de una vida retirada («beatus ille») y la invitación de gozar de la juventud («carpe diem»), temas retomados posteriormente por poetas españoles como Garcilaso de la Vega y Fray Luis de León. Escribió, además, epístolas (cartas), la últimas de las cuales, dirigida «A los Pisones», es conocida como Arte poética.

Carminum I, 11 («Carpe diem»)

No pretendas saber, pues no está permitido, 
el fin que a mí y a ti, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses, 
ni consultes los números Babilónicos. 
Mejor será aceptar lo que venga, 
ya sean muchos los inviernos que Júpiter 
te conceda, o sea éste el último, 
el que ahora hace que el mar Tirreno 
rompa contra los opuestos cantiles. 
No seas loca, filtra tus vinos 
y adapta al breve espacio de tu vida 
una esperanza larga. 
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso. 
Vive el día de hoy. Captúralo. 
No fíes del incierto mañana.

Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. Vt melius, quidquid erit, pati!
seu pluris hiemes, seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum: sapias, uina liques et spatio breui
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit inuida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.

**************

BEATUS ILLE. Horacio, Epodo II

'Beatus ille qui procul negotiis,
ut prisca gens mortalium,
paterna rura bubus exercet suis
solutus omni faenore
neque excitatur classico miles truci
neque horret iratum mare
forumque vitat et superba civium
potentiorum limina.
ergo aut adulta vitium propagine
altas maritat populos
aut in reducta valle mugientium
prospectat errantis greges
inutilisque falce ramos amputans
feliciores inserit
aut pressa puris mella condit amphoris
aut tondet infirmas ovis.
vel cum decorum mitibus pomis caput
Autumnus agris extulit,
ut gaudet insitiva decerpens pira
certantem et uvam purpurae,
qua muneretur te, Priape, et te, pater
Silvane, tutor finium.
libet iacere modo sub antiqua ilice,
modo in tenaci gramine:
labuntur altis interim ripis aquae,
queruntur in Silvis aves
frondesque lymphis obstrepunt manantibus,
somnos quod invitet levis.
at cum tonantis annus hibernus Iovis
imbris nivisque conparat,
aut trudit acris hinc et hinc multa cane
apros in obstantis plagas
aut amite levi rara tendit retia
turdis edacibus dolos
pavidumque leporem et advenam laqueo gruem
iucunda captat praemia.
quis non malarum quas amor curas habet
haec inter obliviscitur?
quodsi pudica mulier in partem iuvet
domum atque dulcis liberos,
Sabina qualis aut perusta Solibus
pernicis uxor Apuli,
sacrum vetustis exstruat lignis focum
lassi Sub adventum viri
claudensque textis cratibus laetum pecus
distenta siccet ubera
et horna dulci vina promens dolio
dapes inemptas adparet:
non me Lucrina iuverint conchylia
magisve rhombus aut scari,
siquos Eois intonata fluctibus
hiems ad hoc vertat mare,
non Afra avis descendat in ventrem meum,
non attagen Ionicus
iucundior quam lecta de pinguissimis
oliva ramis arborum
aut herba lapathi prata amantis et gravi
malvae salubres corpori
vel agna festis caesa Terminalibus
vel haedus ereptus lupo.
has inter epulas ut iuvat pastas ovis
videre properantis domum,
videre fessos vomerem inversum boves
collo trahentis languido
positosque vernas, ditis examen domus,
circum renidentis Laris.
'haec ubi locutus faenerator Alfius,
iam iam futurus rusticus,
omnem redegit idibus pecuniam,
quaerit kalendis ponere.


Traduce Fray Luis de León de esta manera el ideal epicúreo de la sobriedad y la austeridad:

Dichoso el que de pleitos alejado,
cual los del tiempo antigo,
labra sus heredades, no obligado
al logrero enemigo.

Ni la arma en los reales le despierta,
ni tiembla en la mar brava;
huye la plaza y la soberbia puerta
de la ambición esclava.

Su gusto es, o poner la vid crecida
al álamo ayuntada,
contemplar cuál pace, desparcida,
el valle su vacada.

Ya poda el ramo inútil, o ya enjiere
en su vez el extraño;
castra sus colmenas, o si quiere,
tresquila su rebaño.

Pues cuando el padre Otoño muestra fuera
la su frente galana,
con cuánto gozo coge la alta pera,
las uvas como grana.

Y a ti, sacro Silvano, las presenta,
que guardas el ejido,
debajo un roble antiguo ya se asienta,
ya en el prado florido.

El agua en las acequias corre, y cantan
los pájaros sin dueño;
las fuentes al murmullo que levantan,
despiertan dulce sueño.

Y ya que el año cubre campos y cerros
con nieve y con heladas,
o lanza el jabalí con muchos perros
en las redes paradas;

o los golosos tordos, o con liga
o con red engañosa,
o la extranjera grulla en lazo obliga,
que es presa deleitosa.

Con esto, ¿quién del pecho no desprende
cuanto en amor se pasa?
¿Pues qué, si la mujer honesta atiende
los hijos y la casa?

Cual hace la sabina o la calabresa
de andar al sol tostada,
y ya que viene el amo enciende apriesa
la leña no mojada.

Y ataja entre los zarzos los ganados,
y los ordeña luego,
y pone mil manjares no comprados,
y el vino como fuego.

No me serán los rombos más sabrosos,
ni las ostras, ni el mero,
si algunos con levantes furiosos
nos da el invierno fiero.

***********